'En un parpadear empezó el disparadero'

Comenzaron militares a dispararles cuando los rebasaron, relata una víctima 

Alejandro Gabriel de León Castellanos, de 15 años de edad, murió instantáneamente en la agresión militar.

Monterrey  (7 septiembre 2010).- Militares empezaron a disparar a un auto en el que viajaban siete miembros de una familia, entre ellos dos menores, cuando éstos decidieron rebasar un convoy castrense en la carretera Monterrey-Laredo, en el municipio de Apodaca, relató ayer Patricia Castellanos Corpus, madre y esposa de dos de las víctimas fatales.

"Veníamos por la Carretera a Laredo, de Salinas Victoria, de repente se empezaron a oír balazos atrás del carro y pues hirieron a mi familia... venía un convoy de soldados, pero venía mucho tráfico, entonces mi yerno se quedó atrás y se quería ir más adelante.

"Empezó a (rebasar) agarró el carril del lado izquierdo (de alta velocidad), se colocó adelante (del convoy) y le siguió, de repente, en un parpadear de ojos empezó el disparadero.

En el incidente, ocurrido alrededor de las 21:00 horas del lunes, perdieron la vida Alejandro Gabriel de León Castellanos, de 15 años, y Vicente de León Ramírez, de 52, hijo y esposo de Patricia, respectivamente. Quedaron heridos Tomás Guadalupe Rodríguez Hernández, de 28 años, y su esposa, Iliana de León Castellanos, de 24.

Los hermanos Tomás Guadalupe y Víctor Eduardo Rodríguez de León, de 9 y 8 años, sufrieron heridas leves.

"Yo traía a Víctor Eduardo en las piernas, lo único que hice fue aventárselo a su mamá que venía del lado del copiloto... Tomás Guadalupe venía en las piernas de mi hijo, pero al recibir el impacto el niño cae al piso", explicó.

"Mi hijo se movía mucho del disparo que tenía, no hablaba, luego ya no se movió, luego me lo pongo en las piernas y le vuelven a dar otro en la espalda y empieza a sacudirse", indicó la mujer.

"Mi esposo me protegió a mí, cuando el sintió el impacto en la espalda me agarraba de las manos y me agachaba, me pedía que no me enderezara, que no me enderezara".


Defienden retenes

El secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré defendió ayer los patrullajes y puestos de control que el Ejército implementa en Nuevo León ante la operación del crimen organizado.

Al asegurar que será investigada la muerte de De León Ramírez y de su hijo a manos de militares, el funcionario federal dijo que los retenes tienen el objetivo de detectar, inhibir y detener a criminales.

"Esto (los retenes) resulta de la mayor importancia ante el incremento de la violencia durante el presente año, derivada principalmente de la lucha entre las organizaciones criminales del Golfo y Los Zetas", dijo.

Poiré indicó que el Gabinete de Seguridad revisará protocolos de comunicación para que los habitantes sepan cómo colaborar y seguir las instrucciones en las zonas donde se realizan patrullajes y retenes.


Torreón, Coahuila
Martes, 07 de Septiembre de 2010