Acusa a policías; aparece muerto
La Procuraduría de Sonora cuestionó el pasado del activista, al recordar que estuvo preso; pero no informó que Moreno Muñoz fue absuelto


El activista Nepomuceno Moreno, atrás de Javier Sicilia, en una imagen tomada en septiembre pasado en Oaxaca.
Ciudad de México (29 noviembre 2011).- Un hombre que durante el último año ejerció un fuerte activismo para denunciar que su hijo había sido secuestrado por policías del Estado de Sonora fue asesinado ayer en Hermosillo.
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) identificó al occiso como Nepomuceno Moreno, de 56 años, quien recibió al menos cinco impactos de bala en la cabeza y el costado izquierdo cuando detuvo su camioneta en una esquina de la Colonia Centenario.
La agresión habría sido perpetrada por un solo hombre, quien se acercó a pie a la camioneta del activista, según la PGJE.
En octubre, Moreno participó en la Marcha por la Paz que encabezó Javier Sicilia desde Cuernavaca al Zócalo capitalino.
Durante el segundo encuentro del Movimiento por la paz con Justicia y Dignidad y el Ejecutivo Federal, en el Castillo de Chapultepec, el señor Nepomuceno Moreno se acercó al Presidente Felipe Calderón y le expuso el caso de la desaparición de su hijo. Aquel 14 de octubre le detalló también que había sufrido amenazas de muerte y le pidió seguridad.
El Presidente le señaló que recibiría protección.
Ahí tuvo oportunidad de decirle al Presidente que policías ministeriales habían participado en la desaparición de su hijo, pues, al pedir un reporte del historial de su celular, encontró que, tres horas después de haber sido levantado, el móvil registró tres llamadas desde la Procuraduría estatal.
Moreno era activista desde julio de 2010, cuando su hijo Jorge Mario Moreno León, de 18 años, fue levantado y desaparecido junto con otros cuatro jóvenes.
"Yo no me voy a calmar. Prefiero que me maten que bajarle", dijo entonces.
El 21 de octubre, en una entrevista radiofónica en Hermosillo, Moreno aseguró que los mismos criminales que mataron a su hijo lo amenazaron en su domicilio para que abandonara su lucha por hacer justicia.
El vocero de la Procuraduría de Sonora cuestionó el pasado del activista, al recordar que estuvo preso.
Moreno estuvo preso de 2005 a 2009 acusado de portación de arma de fuego, al participar junto con otras cuatro personas en el asesinato de un guardia de seguridad de la colonia y Club de Golf Los Lagos, cuando pretendían irrumpir para balear un domicilio, dijo el vocero de la Procuraduría José Larrinaga Talamantes.
Sin embargo, el funcionario no informó que Moreno fue absuelto en ese caso.
Ayer, activistas del movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad denunciaron que la Procuraduría estatal intentó difamar a Moreno al deslizar la posibilidad de que el homicidio se cometió por sus antecedentes penales.
En entrevista, el ex ombudsman capitalino Emilio Álvarez Icaza detalló que hace dos semanas, cuando el Ejército ya brindaba seguridad a Moreno, les envió un correo electrónico donde manifestaba estar "muy preocupado por las amenazas".
"Él había pedido seguridad ante Felipe Calderón, pidió apoyo a los Gobiernos federal y estatal para su protección. En distintos momentos estuvo el Ejército afuera de su casa, pero cuidaban su casa, no a él y ahora vemos cómo lo mataron. La protección no fue suficiente", denunció el integrante del Movimiento.
Para Álvarez Icaza, los Gobiernos federal y estatal son responsables por omisión del homicidio de Moreno, quien en busca de su hijo se convirtió en activista.
Anoche, integrantes del Movimiento realizaron una protesta en la representación de Gobierno de Sonora en la Ciudad de México y fueron recibidos por Cristina Moreno, representante del Gobierno de ese estado en el DF.
Ante ella, expusieron las cinco denuncias del Movimiento al Gobierno de Sonora, encabezado por el panista Guillermo Padrés.
La primera, justicia para el joven Jorge Moreno, desaparecido y presuntamente asesinado en 2010. La segunda, justicia para el señor Moreno. La tercera, protección para la familia durante y después del velorio que se llevará a cabo el día de hoy en Santa Ana, Sonora, lugar donde nació el activista.
La petición número cuatro fue que el Gobierno del Estado autorice a Gilberto, otro hijo de Nepomuceno preso en el Cereso Estatal 1, acudir al sepelio. Según denunció el padre en vida, la detención de Gilberto fue una represalia a su activismo.
La quinta exigencia del Movimiento fue una reunión con el Gobernador Guillermo Padrés y el Procurador Abel Murrieta, quien también llevó el caso de la Guardería ABC, para conocer el avance de las investigaciones en ambos homicidios.
De acuerdo con versiones de los integrantes del Movimiento, esta semana la Procuraduría General de la República reforzaría las medidas de protección a la víctima.
Ahora, sólo queda proteger al resto de su familia: su esposa y dos hijos.
"Desafortunadamente ellos (los criminales) son más rápidos. Hablamos con la Procuraduría General de la República, están implementando un mecanismo para ir a rescatar a la hija y su esposa. Están también viendo qué pasará con el hijo preso", dijo Valentina Peralta, integrante del Movimiento.
Durante los últimos meses, Nepomuceno acudía cada 15 días al Distrito Federal a dar seguimiento al caso de su hijo, quien fue detenido el 1 de julio de 2010 con otros cuatro amigos en Ciudad Obregón, Sonora, por oficiales a bordo de patrullas municipales, y llevados a una casa de seguridad.
Desde el inicio de su búsqueda, Nepomuceno denunció amenazas de muerte. Incluso en alguna ocasión llamó al celular de su hijo y, según relató, una persona que le dijo ser de la Policía le contestó y le pidió 30 mil pesos para el rescate.
Cuando Moreno logró entrevistarse con el Procurador estatal, éste reconoció la incapacidad del organismo para investigar la desaparición de los jóvenes y le pidió acudir a la Procuraduría General de la República.